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| Presentación del libro de Mark Cox el 2 de Agosto de 2012 |
Agrupación Cultural Ave Fénix
Espacio cultural y de interacción
05/08/2012
HISTORIA DE UNA MENTIRA
22/07/2012
EL ELEFANTE AZUL
Mi mujer al ver lo que hacía me preguntó:
18/10/2011
28/06/2011
ESTUDIANTINA CORDILLERANA
Compartimos el documento sonoro histórico que data del año 1986.
1. Como balas en mi pecho - JOVALDO (Wayno)
http://www.mediafire.com/?6um7on75gxsmcze
2. Compañera - Víctor Zavala (Chuscada)
http://www.mediafire.com/?o20vhiqxkceo03x
3. El hombre - Ranulfo Fuentes (Wayno ayacuchano)
http://www.mediafire.com/?bnszgt19ftesk9k
4. El huanchaquito - Víctor Zavala (Chuscada)
http://www.mediafire.com/?odj4vp5t3cxqr00
5. Los eucaliptos - Víctor Zavala (Huayno de Huamantanga)
http://www.mediafire.com/?ml1jp1o21hlyqx6
6. Huracán incontenible - Compañero Toni
http://www.mediafire.com/?kr5o1arrhcp92ao
7. ¿Cómo será pues? - Víctor Zavala (Wayno)
http://www.mediafire.com/?54j4zfkk5j7i3gk
8. Basta ya - Víctor Zavala (Carnaval Cajamarquino)
http://www.mediafire.com/?brf2nsn163hc6x7
9. Eso parece imposible - Victor Zavala (Danza)
http://www.mediafire.com/?585hi3rr8xkdptw
10. Piensa Compañera - Jovaldo (Wayno)
http://www.mediafire.com/?5qfmxw6wsm7rn6p
17/06/2011
COMPAÑEROS DE EL FRONTÓN, LURIGANCHO Y CALLAO: ¡PRESENTES!

Hace 25 años el gobierno aprista encabezado por García Pérez perpetró uno de los mas execrables genocidios en el mundo y el mayor contra prisioneros detenidos en el proceso de guerra popular iniciada en 1980 en el Perú.
El genocidio se preparó como parte de un plan general del Estado para contener el avance de la insurgencia, cuya maquinación se fue evidenciando con restricciones de agua, luz, alimentos y visita; traslado y concentración de los detenidos de provincias en cárceles de Lima y Callao, ensayos militares preparatorios, hostigamiento y detención de familiares entre otras medidas.
Los prisioneros respondieron en un primer momento mediante la elevación de un pliego de reclamos y meses después, ante los oídos sordos de las principales autoridades del estado peruano, con la rebelión del 18 y 19 de Junio de 1986, tomando algunos rehenes y exigiendo dialogo con las autoridades en momentos de reunión de delegados de todo el mundo en torno a la llamada “Internacional Socialista” que García pretendía encabezar.
El gobierno, lejos de atender las justas demandas o reducir a los prisioneros, optó por aplicar la misma política de tierra arrasada y exterminio que venía consumando (como en los poblados serranos de Accomarca, Umaru, Bellavista y Llocllapampa).
Es así que la marina bombardeó y se ensañó con los prisioneros del Pabellón Azul de El Frontón, el ejército fusiló a cada uno de los detenidos en Lurigancho y la aviación intervino en el penal de mujeres del Callao, con un saldo general de 250 prisioneros de guerra ultimados.
Los familiares y amigos desde entonces no hemos cesado de exigir una justicia que nunca llegó y de honrar el desinterés y valor de nuestros héroes. El estado, por su parte nunca asumió responsabilidad política ni penal sobre este u otros hechos similares, descargando, a lo más, su responsabilidad en personal subalterno.
Se llegó a este genocidio porque hubo un conjunto de peruanos que se levantaron en armas convencidos que era el camino para transformar la sociedad peruana, que clamaba –y aún hoy clama- por cambios estructurales; y porque el estado responsable del hambre, miseria, desocupación y abandono, causantes del alzamiento, respondió con una represión extrema para defenderse y preservarse.
Sin embargo hoy la guerra interna ha terminado pero aún existen un serie de problemas derivados tales como los perseguidos sociales, los miles de desaparecidos cuyos familiares demandan su ubicación para darles cristiana sepultura,los prisioneros o requisitoriados de ambas partes (Partido Comunista del Perú y Fuerzas Armadas o Policiales del estado), además de los desplazados, viudas, huérfanos.
Estos problemas no permiten al pueblo y la nación peruana desarrollarse como corresponde porque se expresan de diversas formas aunque se les pretenda soslayar u olvidar. Toda guerra conlleva encono y resentimiento y la mejor forma de culminarla, por experiencia histórica e internacional, es la Amnistía General en función de una reconciliación nacional.
Si uno parte de los intereses de la nación y la sociedad en su conjunto es capaz de comprender esta realidad y posponer los intereses o saldos individuales en el alma. Quienes se benefician promoviendo el encono y resentimiento, así como el espíritu de venganza anteponen el egoísmo, los intereses individuales y mezquinos para continuar viviendo de este tráfico. Ahí están los fujimoristas y la derecha más recalcitrante. Ellos sobredimensionan el problema de los alzados en armas o montan campañas para infundir temor en la población con el fin de seguir manteniendo el sistema represivo y de leyes que correspondió a una realidad ya pasada y que hoy se usa, obviamente, contra las luchas populares, como la actual de los indígenas aymaras contra la contaminación minera, claro ejemplo de una legislación que criminaliza la protesta popular.
Para estos sectores retrógrados no cabe la reconciliación nacional sino la componenda de grupos en función de beneficios particulares, no cabe la amnistía general sino la amnistía de una parte, no cabe la modificación de leyes y de la Constitución sino la prosecución del mismo sistema que continúa enriqueciendo a un puñado a costa de la explotación de las mayorías.
Quienes conforman las llamadas ONGS de derechos humanos o afines tampoco conciben una reconciliación nacional con la libertad de ambas partes. Ellos son de la política del juicio y sanción porque de haber una amnistía general, con el término oficial de la confrontación interna, dejarían de percibir el apoyo económico internacional del que principalmente subsisten.
Veinticinco años después, exigimos la entrega de los cuerpos depositados en la Fiscalía de la Nación desde el 2006, para darles respetuosa sepultura. Asimismo como trabajadores del arte recordamos al poeta José Valdivia Dominguez –JOVALDO- y al artista plástico Félix Rebolledo, como ejemplos de volcar el arte al servicio de una causa revolucionaria.
¡SOLUCIÓN POLÍTICA AMNISTÍA GENERAL Y RECONCILIACIÓN NACIONAL!
¡HONOR Y GLORIA A LOS HÉROES DEL PUEBLO! ¡VIVA EL DÍA DE LA HEROICIDAD!
Agrupacion Cultural Ave Fénix - 17 Junio 2011
02/04/2010
¡ LIBERTAD PARA VICTOR ZAVALA CATAÑO !

Vivimos un momento social en que los sectores populares demandan restitución de derechos, posibilidades de desarrollo, respeto al hábitat natural y redistribución de riquezas, y, respecto a la guerra interna vivida en nuestro país, demandan no a la promoción del odio e impunidad, sí a la justicia y la reparación.
Entender que fueron hechos cruentos y que por lo mismo hoy derivan en la necesidad de una reconciliación efectiva, más allá de los papeles y las buenas intenciones, una reconciliación nacional que implica una solución política a los problemas que se arrastran derivados de la guerra interna y que conllevaría beneficios concretos para diversos sectores de la sociedad y por ende para la nación peruana en su conjunto.
Dicha solución para el caso de quienes fueron actores directos del conflicto interno es la amnistía. Después de tantos años de prisión ya lo merecen y esto sería completamente coherente con una política de reconciliación nacional más no con una política de odio y venganza, como la desenvuelta por el régimen de Fujimori.
Como personas dedicadas a la labor artística en lo especifico, respaldamos el pedido ante el gobierno y las autoridades competentes para que se concrete la liberación del profesor Victor Zavala Cataño, en el cual el Colectivo de Arte y Cultura “Cesar Vallejo” ha sustentado y detallado correctamente.
Marzo del 2010
28/03/2009
Pronunciamiento
Jamás ha sido sencillo para el pueblo ganarse el pan, y menos hacer arte. Pero esa dificultad nunca será un impedimento porque, al fin y al cabo, nosotros, como parte del pueblo, estamos convencidos que todo es lucha, y, al margen de ella, poco o nada obtendremos.
Así que los integrantes de la Agrupación Cultural Ave Fénix, convencidos de la absoluta validez de este aserto continuamos firmes en nuestra convicción de hacer literatura (narrativa, poesía, testimonio, crónica), pero advertimos, no cualquier literatura, sino aquella hondamente arraigada en las pulsaciones del sentir del pueblo; más todavía en nuestra responsabilidad de ex Presos políticos en su mayoría, aunque todavía un miembro de la agrupación se encuentre privado de libertad, tan igual como muchos otros compañeros nuestros que permanecen en prisión por haberse levantado en armas bajo principios inmarcesibles.
Por lo dicho hasta aquí comprenderán que nuestra prosa se esfuerza en marchar por el cauce de una literatura proletaria, cauce ya promovido y transitado por José Carlos Mariátegui, Cesar Vallejo y otros en un primer momento. Proseguido a mediados del siglo XX por un puñado de obreros que funda el Grupo Intelectual Primero de Mayo, y que pasaron a enriquecer con sus vivencias de obreros y campesinos la literatura proletaria. Como confesión de verdad está la obra escrita por cada uno de sus integrantes.
Otro momento importante del quehacer literario del pueblo se verá plasmado a fines de los 70 con el Grupo Narración: En el primer número de su revista hacen conocer los principios que guiarán su propuesta literaria, propuesta democrático-progresista, y con un profundo sentir por los de abajo, posición que refrendarán en sus trabajos, en sus pronunciamientos, en sus debates, en su existencia vital e incluso en el sacrificio de dos de sus miembros.
Como la materia está en constante movimiento como dijera el filosofo griego Heráclito de Efeso -nunca nos bañamos dos veces en la misma agua- el tiempo siguió transitando y llegó la década de los 80, momento importante y de trascendencia para nuestro país, aun no valorado en su real importancia, quizás por todo el lodo vertido encima, sumado al subjetivismo, prejuicio o superficialidad. Sin embargo jamás podrá ser ocultada o negada la forma en que el pueblo se movilizó, principalmente el campesinado pobre, bajo la dirección de un partido. Así en la década del 80, la sociedad peruana clamaba cambios estructurales, fue el momento de dejar los dichos y pasar a los hechos, y cada quien demostró de qué madera estaba hecho. Fueron dos décadas la del 80 y parte de los 90, en que el pueblo escribió su historia, y la escribió beligerantemente. Y si bien vivió un fracaso, queda la experiencia aleccionadora y el referente fundamental para nuevos intentos futuros de lucha por una sociedad superior.
Y es en algún vericueto precisamente de tal periodo en que los miembros de la Agrupación Cultural Ave Fénix nos fuimos incorporando a ese torrente que participó en la guerra popular. Fue en prisión donde nuestras vidas se tocaron, en el penal de máxima seguridad Miguel Castro Castro. De lo expresado por cada uno de los miembros sabemos que no todos tenían clara la vocación literaria antes de llegar al penal, sino que fue aquí donde la fueron descubriendo, desarrollando y la asumieron como arma de combate ante la situación de oprobio a la que fuimos sometidos. Pero también están los otros, aquellos que llegaron al penal con la claridad de la literatura dentro, y que en la emoción y las tareas de la guerra debieron suspender el impulso creador pero nunca dejaron de ser concientes que estaba ahí palpitante y que cada acto, cada hecho, cada gesta que vivían en la guerra era visto con especial atención y amorosamente guardado entre las neuronas y así no se perdiera al menos que la noble muerte llegase.
Creemos que hoy, a más de una década de haber concluido el conflicto, al margen de quienes aún permanecen en armas, es necesario que aquellos hechos épicos, epopéyicos sean contados también por los mismos protagonistas que las vivieron y las hicieron o las recibieron de sus compañeros, pudiendo ser organizados en forma de cuentos, novelas, poesía, testimonio o crónica.
Y para lograrlo, como ya lo señalamos en la presentación del libro “Desde la Persistencia”, debimos resolver problemas sustantivos respecto a contenido y forma. Eso demandó estudio, debate y en nuestra condición de prisioneros políticos en aquel momento implicó sobreponerse a un inicuo régimen de escarmiento. Las desventuras a las que fuimos sometidos fueron extremas.
Respecto a nuestra producción, concluimos que efectivamente debíamos superar problemas de estilo de cliché, panfleto o propaganda por la propaganda. Constituimos entonces el taller de narrativa “José Saramago” que fue muy importante en nuestra formación y trabajo y nos dejó una riquísima lección. Resultado de esa intensa labor fue el libro de relatos “Desde la Persistencia”
Así como reconocemos y señalamos nuestras limitaciones, y que aún persistimos por seguir superando, también decimos con claridad que nunca estuvimos de acuerdo con ese san benito de “el arte no debe mezclarse la política”, porque no creemos en un arte al margen de lo político, porque el arte, la literatura así como la cultura tienen origen social y por tanto carácter social y toda manifestación artística y cultural sirve de una manera u otra a determinada clase.
Desde los inicios de la Agrupación nuestro compromiso ha sido pugnar por un arte y una cultura nacional, científica y de masas. Nacional por ser antiimperialista y, por reconocer que el problema principal de nuestra nación en formación sigue siendo el problema de la tierra. Bastan dos ejemplos: la lucha reciente de las etnias campesinas de la amazonía contra el intento de despojo de sus tierras al amparo de decretos del ejecutivo, o la lucha de campesinos piuranos contra monopolios mineros que intentan apoderarse de sus tierras, para extraer el mineral sin importar los daños al ecosistema local. Contradicciones ambas que reflejan la lucha nacional contra la venta al martillo o mediante las más sucias argucias, de todo lo que pueda venderse para beneficio de pequeños grupos, de modo abierto o encubierto.
También decimos nacional porque tomamos lo mejor de nuestro rico pasado cultural para que sirva al futuro. Científica porque sea capaz de combatir cualquier tipo de superstición que intente enceguecer a nuestro pueblo. Y de masas porque sirva al pueblo, principalmente obreros, campesinos y demás trabajadores.
Seguir desarrollando un arte, una cultura nueva, solo será posible combatiendo expresiones artísticas y culturales decadentes que arrastran signos de crisis espiritual de una burguesía antinacional, retrograda y antihistórica; así como la descomposición y hundimiento de un sistema caduco que hace mucho tiempo no responde a las necesidades de las inmensas mayorías, más bien sofrena su capacidad transformadora. Sistema que hoy, a despecho de los propugnadores del fin de la historia, del neoliberalismo como camino único y salvación de la humanidad, muestra una gran crisis que, como lo señalara Marx en su momento, responde a su propia esencia y se presentará cíclicamente en un proceso largo y lento hasta su hundimiento definitivo.
Finalmente consideramos necesario expresar nuestra posición ante el debate nuevamente atizado en el encuentro de escritores en España, y que distrae nuestra atención en la medida que no se centra y se pierde en la dicotomía entre literatura urbana y literatura indigenista cuando el problema no es de regiones sino de clases, pues en el mismo campesinado encontraremos al campesinado rico (los grandes tenedores de la tierra); al campesinado medio (los también propietarios de extensiones de tierra), o al campesinado pobre que sólo cuenta con la fuerza de sus brazos o un terreno insuficiente para su propia subsistencia, y que largamente son mayoría.
En el ámbito urbano los bandos, si así podemos llamarlos, están más definidos porque sabemos por sus obras a qué intereses de clase representan y conocemos a los que se erigen como pontífices o portadores de una única verdad respaldados por toda la parafernalia de la propaganda, la prensa oficial y el poder económico. A estos, lo que corresponde es oponerles una literatura democrática, progresista y nacional, como la que en este momento encarna y promueve el gremio de escritores, siguiendo la huella que ya hemos señalado, pero aclaramos, para los susceptibles, que no estamos diciendo sean los únicos.
Para concluir volvemos a remarcar que en la literatura también se expresan las clases, en lucha de clases y que uniremos nuestras fuerzas con aquellos que están dispuestos a reflejar, defender, educar al pueblo peruano, al proletariado, al campesinado y con todos los patriotas que están por la defensa de nuestra nación.
Agrupación Cultural Ave Fénix
Febrero 2009

